Someter a alguien al tercer grado (inf.). Práctica interrogatoria aplicada por la policía a sospechosos para conseguir información sobre un delito, y que puede conllevar el uso de tortura. Someter a alguien a un interrogatorio exhaustivo.
Someter a alguien al sexto grado (inf.). «Cada fin de semana, laSextaNoticias acerca a las pantallas de sus televidentes a importantes personalidades de la actualidad española, buscando mostrar un lado más humano y cercano al ciudadano de a pie. Aquí las ideas y las formas de pensar quedan al descubierto en lo que hemos llamado Sexto Grado».
Se supone que si el tercer grado es una práctica inquisitiva, el sexto grado multiplicaría por dos la dureza del interrogatorio. Sin embargo, esta sección crea un espacio entre aséptico (no se oye la voz del entrevistador ni se ve su estampa) y propagandístico (las respuestas son discursos políticos acotados entre pregunta y pregunta, claramente pactadas y sin ánimo de molestar).
Este sábado, la invitada era la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, y la excusa, los 130 millones de euros que el Gobierno destinará «a acallar las críticas al plan Bolonia». Sin embargo, de este tema, la ministra no ha dicho ni 'mu', se ha limitado a enumerar las bondades del plan (Bolonia). Todo han sido alabanzas al desarrollo, a la investigación, al conocimiento y ha colocado a España como el país «líder en energías renovables» y ha afirmado (sin sonrojarse) que «es el presidente Obama el que se ha fijado en España».
Desde luego, todo un espacio informativo.
1 comentario:
Es alarmante que los medios de comunicación usen con tan poco tacto expresiones tan delicadas. En "El sexto grado" el espectador vive un nuevo episodio de frivolización del lenguaje. Aunque, bien mirado, si con el "negacionismo" se hace lo que se hace, ¿qué no se va a hacer con un simple tercer grado?
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